
Chrysler en su delicada situación al borde de la quiebra encontró por fin de donde afianzarse para salir bien librado ya que se fusionara con la gigante nipona Nissan en un acuerdo en el cual fabricara una pick up para Nissan mientras que esta construirá un auto de pequeñas dimensiones para Chrysler aprovechando el dominio que tiene la marca nipona en este segmento.


